El 1 de mayo, el lanzador cubano Raidel Martínez cerró el juego entre Gigantes y Tigres con una actuación sólida en la novena entrada, asegurando su noveno salvamento de la temporada.
Con ventaja de 5-3, Martínez retiró a los tres bateadores que enfrentó. Shota Morishita fue dominado con elevado al jardín central, mientras que Teruaki Sato y Yusuke Oyama fueron ponchados, completando una entrada sin permitir hits ni bases por bolas.
El derecho utilizó 11 lanzamientos en total. Su recta alcanzó una velocidad máxima de 155 km/h, con promedio de 153.7 km/h. Combinó su repertorio con splitter y slider para controlar a la ofensiva rival.
La distribución de pitcheos fue de 54.5% rectas, 36.4% splitter y 9.1% slider. Ninguno de los bateadores logró embasarse durante su presentación.
En la temporada, Martínez mantiene números consistentes, con promedio de bateo en contra de .200 y WHIP de 0.72, además de no conceder bases por bolas en sus salidas recientes.
El cerrador cubano cumplió su función en la novena entrada, asegurando la victoria de su equipo.

